El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, ha levantado la voz para denunciar la estrategia de seguridad anterior frente al tráfico ilícito de fentanilo procedente de México. En una reciente entrevista, Vance señaló que los cárteles de la droga habrían empleado un método alarmante: disfrazar el potente opioide como dulces para niños.
Durante su conversación con Sean Spicer, ex portavoz de la Casa Blanca, Vance manifestó su profunda preocupación por la seguridad infantil. Cuestionó si los menores podían visitar parques sin el riesgo de toparse con fentanilo camuflado, una táctica que calificó de “descabellada” y que, según él, fue observada durante la administración Biden, resultando en casos de envenenamiento infantil.
El vicepresidente también destacó lo que considera logros de la administración actual en la frontera sur. Afirmó que “realmente se cerró la frontera” y se logró una significativa reducción en las muertes por sobredosis de opioides. Proyectó que, de aproximadamente 120 mil fallecimientos anuales, la cifra podría descender a la mitad, unos 60 mil para 2026, aunque reconoció que sigue siendo un número inaceptablemente alto.
Finalmente, Vance no dudó en lanzar una fuerte acusación contra el senador demócrata Sherrod Brown, a quien imputó haber contribuido a la apertura de la frontera. Según el vicepresidente, esto habría facilitado que los cárteles de la droga introdujeran fentanilo en el país, poniendo en riesgo la vida de los ciudadanos.
Con información de El Universal.

