Un libro del Centro Universitario de los Altos (CUAltos) de la Universidad de Guadalajara analiza la trayectoria de 19 empresas familiares del sector avícola de Los Altos de Jalisco y señala la transferencia de conocimientos entre generaciones como uno de los factores clave para su continuidad.
La obra “Empresas familiares avícolas en Los Altos de Jalisco, México. Trayectorias, gestión y perspectivas de continuidad”, de la doctora Gizelle Guadalupe Macías González, estudia las dinámicas familiares y administrativas de estas organizaciones, así como los retos que enfrentan ante un mercado competitivo.
“La elaboración de este libro permitió identificar que las dinámicas de las empresas familiares no son exclusivas del sector avícola, sino también de otros sectores como el ganadero o el textil; proyectos con los que buscamos comprender cómo se organizan y evolucionan las empresas familiares en estos ámbitos productivos”, apuntó.
El estudio aborda casos de empresas de la región y destaca a Tepatitlán de Morelos como uno de los principales referentes de la industria avícola nacional. La investigación también analiza problemas relacionados con la administración, la sucesión familiar y la diversificación de los negocios. Uno de los principales hallazgos fue la importancia de la transferencia intergeneracional del conocimiento. Este proceso combina el aprendizaje práctico que inicia desde la infancia, la formación profesional y el capital familiar, elementos que permiten a las nuevas generaciones asumir responsabilidades dentro de las empresas.
De acuerdo con Macías González, este mecanismo resulta clave para la permanencia de las organizaciones familiares, ya que permite conservar conocimientos acumulados durante décadas y, al mismo tiempo, incorporar nuevas capacidades.
El libro “presenta una riqueza en su complejidad, indagando en las prácticas familiares y organizacionales. A través de la exploración genealógica se reconocen los tipos de familias, sus transiciones evolutivas y la transferencia intergeneracional de conocimiento, dentro de la formulación de su continuidad”.
La investigación también destaca el papel de las mujeres dentro de las empresas avícolas de Los Altos. Su participación tuvo peso en áreas administrativas y financieras, así como en la dirección estratégica y en la cohesión de las familias empresarias.
Para la autora, uno de los principales retos de estas organizaciones es el relevo generacional. La permanencia de los negocios depende de que las familias profesionalicen la administración, mejoren la comunicación interna y logren convertir el proyecto del fundador en una iniciativa compartida por las nuevas generaciones. El análisis plantea que la experiencia acumulada por las familias y su capacidad para adaptarse a las condiciones del mercado explican parte de la permanencia de estas empresas en una de las principales zonas avícolas del país.

