El Papa León XIV podría realizar una visita apostólica entre los meses de noviembre y diciembre de este año a una nación de América Latina con la que mantiene un vínculo profundo, de acuerdo con información difundida por la Conferencia Episcopal local.
El presidente del organismo religioso, monseñor Carlos García Camader, señaló que el Pontífice ha expresado en reiteradas ocasiones su deseo de regresar a este país, al que considera clave en su vida espiritual y pastoral. Incluso, estimó que la probabilidad de que el viaje se concrete es de alrededor del 80 por ciento, quedando pendientes únicamente algunos ajustes logísticos y la confirmación oficial de fechas con el Vaticano.
Asimismo, se informó que el gobierno de esta nación envió una invitación formal al Papa a principios de enero y que la Santa Sede ya habría respondido de manera favorable, lo que refuerza las expectativas de que la visita pueda confirmarse antes de que finalice el año.
El Papa León XIV desarrolló una parte fundamental de su ministerio en Perú, país del que se nacionalizó en 2015 y donde sirvió durante más de dos décadas como misionero y obispo, consolidando una relación cercana con la Iglesia local y la comunidad católica.
Su primer acercamiento a Perú se dio en 1985, cuando llegó para realizar estudios académicos. Tras una breve salida, regresó en distintas etapas para continuar su labor pastoral, ocupando diversos cargos dentro de la Orden de San Agustín. Permaneció en el país hasta enero de 2023, cuando fue llamado al Vaticano para asumir responsabilidades de alto nivel dentro de la Curia romana.
De acuerdo con reportes de la prensa peruana, entre los destinos contemplados para la eventual visita se encuentran Lima y Chiclayo, ciudad donde ejerció como obispo durante más de 20 años, aunque no se descarta que el itinerario incluya otras regiones, dependiendo del tiempo disponible y la logística.
Para la organización del viaje, se prevé la conformación de un comité especial en los próximos meses. De concretarse, la visita tendría un alto valor simbólico, ya que coincidiría con las celebraciones por el 300 aniversario de la canonización de Santo Toribio de Mogrovejo, figura clave en la historia de la Iglesia en Perú.
CON INFORMACION DE EL INFORMADOR


