El Mexican football landscape is perpetually ripe for impassioned debate, and a recent emisión del programa “La Última Palabra” no fue la excepción. En un acalorado análisis sobre el futuro de los clubes más grandes, el Club América se convirtió nuevamente en el epicentro de la discusión, planteando la intrincada pregunta: ¿su proyecto actual es genuinamente infravalorado por prejuicios y envidia, o existen falencias objetivas que justifican el escepticismo? La comparación con el acérrimo rival, Cruz Azul, añadió más leña al fuego, revelando profundas divisiones entre los expertos sobre qué institución ostenta la visión más prometedora a largo plazo.
El periodista Raoul Ortiz, conocido como “El Pollo”, defendió vehementemente la labor de las Águilas, especialmente bajo la dirección de Guillermo Almada, destacando el notorio impulso a jóvenes talentos. Para Ortiz, la percepción negativa que rodea al América es un obstáculo injusto para el reconocimiento de su estrategia. “Acá, ganando casi todos sus partidos, la gente no le cree. Si esto lo estuviera haciendo otro equipo… pero parte de la percepción de que el América a muchos no les cae bien y lo entiendo, lo envidian, es normal”, sentenció. Esta afirmación subraya una tensión constante en el fútbol mexicano: la dificultad de evaluar al América con objetividad debido a la polarización que genera su mera existencia. Según Ortiz, el mérito de apostar por las fuerzas básicas y mantener un rendimiento sólido se diluye ante una aversión arraigada en parte de la afición y la prensa.
El Dúo Controvertido: Éxitos Pasados y Desafíos Actuales
Sin embargo, ni siquiera Ortiz se abstuvo de señalar puntos débiles dentro del mismo proyecto azulcrema. El “Pollo” fue categórico al describir la situación de ciertos elementos, afirmando que “lo de Zúñiga ha resultado un desastre, a quien se le haya ocurrido fue terrible. El Alérgico del gol, la Pantera Zúñiga no puede jugar en América, hay que darle un GPS un croquis”. Esta autocrítica, paradójicamente, aporta una capa de realismo al debate, mostrando que la defensa del proyecto no es ciega. Por otro lado, la voz autorizada de Carlos Hermosillo, ícono de Cruz Azul, ofreció una perspectiva contrastante. Aunque reconoció el “gran proyecto” que llevó al América a un histórico Tricampeonato, no dudó en afirmar que, a día de hoy, “Cruz Azul tiene un muy buen proyecto, han aprendido de los errores, yo veo más a futuro el proyecto de Cruz Azul”. Su análisis pone en perspectiva la dificultad de mantener la excelencia y la necesidad de una reinvención constante en la alta competición.
El debate se complejizó aún más con la intervención de Yayo de la Torre, quien inyectó una dosis de realismo sobre la efímera naturaleza de los proyectos en el fútbol mexicano. “Cualquier equipo que tenga crisis, el proyecto se medio acaba en México, Cruz Azul, América, Pumas… Eso de hablar muy a futuro está muy complicado”, advirtió. Esta observación es crucial, ya que los ciclos de éxito y fracaso suelen ser abruptos en la Liga MX, donde la presión por los resultados inmediatos puede desmantelar cualquier planificación a largo plazo. No obstante, De la Torre también dejó una puerta abierta para el América, matizando que “lo que me gusta del América es que sí podrían hacer un gran proyecto” con un técnico como Guillermo Almada, insinuando que el potencial existe, pero sujeto a la estabilidad y los resultados.
En definitiva, el programa “La Última Palabra” dejó en evidencia la complejidad de evaluar el “proyecto” de un club del calibre del América. ¿Es la crítica un reflejo de una envidia latente o una lectura certera de sus debilidades? Mientras Raoul Ortiz aboga por la primera tesis, figuras como Carlos Hermosillo y Yayo de la Torre ofrecen una visión más matizada, ponderando tanto el pasado glorioso como los desafíos presentes y futuros. Lo innegable es que la discusión sobre el América, y su contraparte Cruz Azul, trasciende lo meramente deportivo, adentrándose en el terreno de las pasiones, las identidades y la constante búsqueda de una hegemonía que, en el volátil fútbol mexicano, siempre está en juego. La cancha será, como siempre, el juez final de estas visiones divergentes.
Con información de: Fox Sports México.

