La desilusión se apoderó del Estadio Olímpico Universitario tras el empate a un gol entre Pumas y Tigres, un resultado que prácticamente sentencia las aspiraciones de los felinos capitalinos para acceder a la Liguilla. El rostro de Esteban Solari, visiblemente frustrado, reflejaba la amargura de dejar escapar puntos cruciales en casa, justo en una noche dedicada a homenajear los cincuenta años del debut profesional de la leyenda Hugo Sánchez. La celebración del “Pentapichichi” no pudo culminar con la victoria esperada.
A pesar de la necesidad imperante de ambos conjuntos por sumar de a tres para mantenerse en la contienda, el primer tiempo transcurrió con escasas emociones y pocas llegadas de peligro en ambas porterías. Guardametas como Keylor Navas y Nahuel Guzmán vivieron una jornada tranquila en el arranque del encuentro. Fue hasta la segunda mitad cuando el dinamismo se apoderó del terreno de juego y Robert Morales rompió el cero en el marcador de Ciudad Universitaria, culminando una precisa jugada colectiva y aprovechando una asistencia de Pablo Bennevendo.
Con la ventaja mínima y el reloj avanzando, la presión aumentaba para los universitarios, quienes no lograron mantener el control del partido. En la recta final, Juan Brunetta apareció para silenciar a la afición auriazul, igualando el marcador al minuto 76. El mediocampista argentino capitalizó una falla defensiva para conseguir un valioso punto para los Tigres. Este desenlace dejó a Pumas con un sabor agridulce, confirmando que su camino hacia la Fiesta Grande parece haber llegado a su fin y cerrando un torneo con más lamentos que alegrías.
Con información de El Universal.

