En México se conmemora cada 27 de abril el Día Nacional de Prevención de Quemaduras en Niños, Niñas y Adolescentes, con el propósito de generar conciencia sobre la prevención de estos accidentes y la atención oportuna en caso de ocurrir. La fecha busca reducir el impacto físico, psicológico, emocional y social que estas lesiones provocan tanto en las personas afectadas como en sus familias.
Especialistas del Hospital Civil de Guadalajara “Fray Antonio Alcalde” señalaron que las quemaduras representan una de las lesiones más graves en la infancia y una de las cinco principales causas de mortalidad infantil. En este hospital opera una unidad especializada en la atención pediátrica de pacientes con quemaduras, la cual integra atención médica, quirúrgica, nutricional, psicológica y de rehabilitación, además del uso de tecnología especializada para la recuperación.
El doctor José David Medina Preciado, jefe de la Unidad de Atención Integral a Niños, Niñas y Adolescentes con Quemaduras, explicó que el grupo más vulnerable se concentra entre los uno y cuatro años de edad. “Las niñas y niños de entre uno y cuatro años integran el grupo más vulnerable debido a que exploran su entorno y quieren tocar todo lo que está a su alcance; las quemaduras en la cocina y en el baño, provocadas por agua y aceite caliente, son los sitios más frecuentes. Es necesario que comencemos a educar a padres y cuidadores en la supervisión de estos espacios, además de educar a las infancias en el uso y manipulación de encendedores, cerillos y pirotecnia”, mencionó.
De acuerdo con el Centro Nacional de Investigación y Atención a Quemados, en el país se registran aproximadamente 128 mil casos de quemaduras al año, de los cuales cerca de 42 mil corresponden a población infantil. En el Hospital Civil de Guadalajara se atienden más de 300 pacientes pediátricos cada año, con una ocupación cercana al 65 por ciento en la unidad especializada.
La atención de estos casos incluye un abordaje integral que considera las secuelas físicas y emocionales. La psicóloga de la unidad, Alejandra Vázquez Castañeda, destacó la importancia del acompañamiento psicológico para pacientes y familias. “Las secuelas físicas van a la par de las emocionales, y una intervención apropiada puede favorecer la adaptación y socialización de los pacientes afectados. A los familiares es importante acompañarlos en este proceso, que es sumamente largo y doloroso; sin embargo, nuestro trabajo es ayudarles a rescatar lo positivo, hacerles ver que los pacientes pueden vivir una vida completamente normal”, declaró.
El hospital también ofrece cirugía reconstructiva para casos de mayor gravedad. Se informó que más de 57 por ciento de los pacientes atendidos provienen de comunidades rurales o de contextos socioeconómicos bajos. El doctor Medina Preciado señaló que la mayor incidencia de casos se concentra fuera del Área Metropolitana de Guadalajara, lo que refuerza la necesidad de fortalecer acciones de prevención en esos territorios.

