El Senado de la República avaló este martes, en lo general y en lo particular, una reforma constitucional que establece la nacionalidad mexicana única como requisito para ocupar la Presidencia de México, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
La modificación plantea cambios a los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución y establece que quienes aspiren a esos cargos no podrán contar con otra nacionalidad además de la mexicana. El dictamen ahora deberá pasar a los congresos estatales, como parte del proceso para reformar la Carta Magna. La propuesta fue impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum y recibió previamente el respaldo de la Cámara de Diputados, que aprobó el dictamen el 22 de septiembre.
Durante la discusión en el Senado, legisladores de Morena y sus aliados defendieron la reforma bajo el argumento de que busca reforzar la soberanía y establecer un vínculo exclusivo entre quienes ocupen los principales cargos del Poder Ejecutivo y el Estado mexicano.
La oposición cuestionó el alcance de la medida, en particular por sus posibles efectos para personas mexicanas que también cuentan con otra nacionalidad. Legisladores del PAN manifestaron su rechazo al dictamen durante la discusión.
El cambio constitucional no elimina la doble nacionalidad para la población mexicana en general. Su alcance se concentra en los requisitos para quienes busquen ocupar la Presidencia de la República, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México. De acuerdo con el dictamen, la reforma tendría aplicación para futuros procesos electorales y plantea su entrada en vigor en 2028, una vez que concluya el procedimiento constitucional correspondiente.

