La presidenta Claudia Sheinbaum acusó durante su conferencia matutina en Palacio Nacional a Estados Unidos de usar la cancelación de visas como una herramienta de presión e injerencia en la política mexicana, tras la revocación del permiso de entrada a Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
La mandataria pidió que Washington presente pruebas si existen señalamientos por delitos contra políticos mexicanos y sostuvo que corresponde a la Fiscalía General de la República y a los jueces determinar responsabilidades.
“No es parejo a todos los países si su sentido fuera relacionado con delincuencia […] podemos hacer una revisión de qué ocurre en otros países de América Latina y lo que ocurre en nuestro país y esto tiene un sentido de injerencia en la política mexicana”, afirmó.
Sheinbaum también descartó abrir una investigación contra López Beltrán solo por la cancelación de su visa. “No hay nada contra el hijo del presidente”, sostuvo. Añadió que, según la información de la Fiscalía, no existe una investigación contra él, aunque aclaró que su Gobierno no protegerá a nadie ante pruebas de un delito.
López Beltrán, de 40 años, acusó al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y al subsecretario Christopher Landau de ordenar la revocación. En una carta dirigida a Donald Trump, negó cualquier conducta delictiva o inmoral y calificó la decisión como política y autoritaria.
El caso ocurre mientras López Beltrán busca competir por una diputación federal por Tabasco en las elecciones de 2027.

