La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aprovechó el acto conmemorativo por los dos años de la victoria electoral de la Cuarta Transformación para rechazar cualquier intento de intervención extranjera en asuntos nacionales y defender el principio de soberanía, en un contexto marcado por los señalamientos emitidos desde Estados Unidos contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya. Desde el Monumento a la Revolución, la mandataria cuestionó el papel que autoridades estadounidenses buscan asumir en procesos relacionados con funcionarios mexicanos y advirtió sobre los riesgos de permitir presiones externas en decisiones que corresponden exclusivamente al país.
“Porque es legítimo dudar del verdadero interés en los juicios de extradición para autoridades selectas. Porque primero hay que tenerlo claro, vienen por unos, luego por otros, hasta que oficinas del departamento de Justicia se vuelve del principal elector de México. Eso no lo podemos permitir”, expresó. Durante el evento también apareció una lona con la imagen de Rocha Moya y la leyenda: “Mexicanos al grito de paz. Claudia Sheinbaum protege a narcogobernantes”.
Ante miles de simpatizantes, Sheinbaum sostuvo que existe una campaña de desprestigio contra su administración, atribuida a sectores de la derecha nacional e internacional, y convocó a la militancia y simpatizantes de Morena a organizar asambleas informativas en todo el país para defender la soberanía nacional. La presidenta vinculó la intensificación de las críticas contra su gobierno con la difusión de información relacionada con la muerte de dos agentes de la CIA que participaron en un operativo en Chihuahua. Al respecto, reiteró que la desarticulación del laboratorio clandestino correspondió a la Fiscalía General de la República.
“(…) O quizá estamos viendo cómo sectores de ultraderecha estadounidense utilizan a nuestro país para posicionarse rumbo a sus elecciones (…). México no es piñata de nadie. Cuando del exterior se dicta quién es culpable y quién no, cuando se busca presionar a nuestras instituciones desde fuera, cuando se normaliza la idea de que otro país puede intervenir en asuntos que solo les corresponden a los mexicanos, ya no estamos hablando de cooperación, estamos hablando de injerencia”, declaró.
“Somos un país libre, independiente y soberano”, agregó.
La mandataria aseguró que su administración no protegerá actos de corrupción ni vínculos con grupos criminales, aunque insistió en que cualquier colaboración con otras naciones debe darse sin subordinación. “Pero debe quedar muy claro, México no admite la injerencia en nuestros asuntos internos, porque nosotros no nos entrometemos en los asuntos internos de otras naciones. Ese es el principio constitucional de la no intervención (…) colaboramos, nos coordinamos, pero como lo he dicho, nunca nos subordinamos ni nos subordinaremos”, señaló.
Además del mensaje político, Sheinbaum presentó un balance de su gobierno en materia económica, social y de infraestructura. Destacó una inversión extranjera de 23 mil 591 millones de dólares durante el primer trimestre de 2026, una tasa de desempleo de 2.5 por ciento y la creación de 669 mil empleos. También afirmó que abril de este año registró el mayor nivel de empleo formal en la historia del país.
La presidenta resaltó el aumento del salario mínimo, la ampliación de programas sociales, la construcción de vivienda para familias de bajos ingresos y los avances en proyectos ferroviarios y carreteros. Asimismo, defendió la estrategia de fortalecimiento de Pemex y la Comisión Federal de Electricidad.
PAN y MC cuestionan mensaje
El acto generó reacciones de la oposición. El diputado federal del PAN, Federico Döring, calificó la concentración como una “fiesta de narcos del bienestar” y afirmó que el gobierno mantiene una relación de impunidad con grupos del crimen organizado. Por su parte, la diputada panista Genoveva Huerta cuestionó los señalamientos sobre el combate a los privilegios, mientras que el secretario general del PAN en la Ciudad de México, Héctor Barrera Marmolejo, acusó al gobierno federal de no deslindarse del crimen organizado.
Desde Movimiento Ciudadano, el coordinador de la bancada en el Senado, Clemente Castañeda, consideró que el mensaje presidencial respondió más a una crisis de credibilidad que a un ejercicio de rendición de cuentas. “Más que un ejercicio de rendición de cuentas, el mensaje de la presidenta refleja la enorme preocupación que existe en Palacio Nacional frente a una crisis política que hace agua su credibilidad”, sostuvo.
En Jalisco, miles de personas acudieron a la Plaza Juárez para seguir la transmisión del mensaje presidencial. Entre banderas nacionales y consignas de respaldo, los asistentes escucharon el llamado a defender la soberanía nacional frente a cualquier intento de intervención extranjera. Al concluir la concentración, la delegada federal de Programas para el Desarrollo en Jalisco, Katia Meave Ferniza, adelantó que en los próximos días se dará a conocer una estrategia de difusión en el estado.
“Ya nos lanzó la presidenta una tarea, creo que vamos a estar comunicando en próximos días de qué se trata, pero yo creo que este acto en sí ya es una primera muestra de organización del pueblo en torno a esta defensa de la soberanía”, afirmó.

