La presidenta Claudia Sheinbaum defendió los resultados de sus primeros dos años de gobierno y aseguró que México avanza hacia una etapa de “prosperidad compartida”, al presentar este martes su Segundo Informe de Gobierno en Palacio Nacional. Posteriormente, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, entregó formalmente el informe al Congreso de la Unión, con lo que se inició el proceso de revisión del ejercicio de la administración federal. El documento reúne las principales acciones y resultados del Gobierno de Sheinbaum en áreas como seguridad, economía, programas sociales, infraestructura, energía y política exterior.
Durante su mensaje, ante funcionarios, gobernadores, legisladores y representantes de su movimiento, Sheinbaum destacó la reducción de los homicidios dolosos, que, según cifras presentadas por su gobierno, alcanza 51 por ciento desde el inicio de su administración. La Presidenta atribuyó parte de estos resultados al trabajo del Gabinete de Seguridad y defendió la estrategia federal frente a los grupos del crimen organizado.
La economía ocupó otro de los principales espacios de su discurso. Sheinbaum destacó el incremento de 154 por ciento del salario mínimo desde 2019, la reducción de la pobreza laboral, la baja tasa de desempleo y el crecimiento de la inversión extranjera. También defendió el Plan México como una estrategia para fortalecer la producción nacional, atraer inversiones y mantener al Estado como rector de la política económica.
Sin embargo, el desempeño económico representa uno de los principales retos para la segunda mitad de su sexenio. El crecimiento de la economía mexicana fue de apenas 0.7 por ciento en 2025, mientras persisten dudas sobre la inversión, el comercio exterior y el futuro del T-MEC.
A esto se suman las presiones financieras derivadas del respaldo del Gobierno federal a Petróleos Mexicanos, empresa que enfrenta elevados niveles de deuda y retos para mejorar su situación financiera. En materia social, Sheinbaum destacó la continuidad y ampliación de los programas de apoyo para distintos sectores de la población, además de avances en salud, educación y vivienda.
La Presidenta sostuvo que los recursos públicos deben utilizarse en beneficio de la población y vinculó la política social de su administración con el objetivo de reducir las desigualdades.
En infraestructura, destacó proyectos carreteros, ferroviarios, aeroportuarios y de transporte público como parte de una estrategia para mejorar la conectividad y generar actividad económica en distintas regiones del país.
En materia de vivienda, resaltó la meta de ampliar el acceso a casas para trabajadores y sectores con menores ingresos. Otro de los temas centrales fue la política energética. Sheinbaum defendió el papel de Pemex y sostuvo que el Estado debe mantener una participación estratégica en sectores considerados fundamentales para la soberanía nacional.
El planteamiento ocurre mientras la petrolera enfrenta retos financieros y una elevada carga de deuda, uno de los asuntos que representan mayor presión para las finanzas públicas.
El mensaje también tuvo un componente político. Sheinbaum rechazó que existan divisiones dentro de la Cuarta Transformación y llamó a sus integrantes a actuar con honestidad, austeridad y responsabilidad. La declaración ocurre en un momento de tensiones internas en Morena, con disputas rumbo a las elecciones de 2027 y cuestionamientos derivados de casos que han involucrado a integrantes del movimiento oficialista.
La relación con Estados Unidos fue otro de los temas centrales. La mandataria insistió en la defensa de la soberanía nacional y rechazó cualquier subordinación ante Washington, en medio de las negociaciones comerciales y de las presiones estadounidenses relacionadas con seguridad y migración.
Al cerrar su discurso, Sheinbaum afirmó: “No olvidemos nunca que la autoridad política y moral se escribe todos los días; esa no se adquiere ni con todo el dinero del planeta”.
Con esa idea vinculó la legitimidad de su administración con el manejo de los recursos públicos y la conducta de los funcionarios. La oposición cuestionó el balance presentado por la Presidenta. El diputado panista Héctor Saúl Téllez sostuvo que el Gobierno federal no tiene “nada que presumir” en materia económica y acusó estancamiento, menor inversión pública, aumento de la deuda y falta de crecimiento suficiente.
Desde Morena, en contraste, Ricardo Monreal defendió el informe y aseguró que refleja avances en materia de bienestar y transformación del país. El contraste entre ambas posiciones marca el inicio del tercer año de gobierno de Sheinbaum. Mientras el oficialismo presenta los resultados como continuidad de la llamada Cuarta Transformación, la oposición concentra sus críticas en la economía, la seguridad, la corrupción y los problemas institucionales que aún enfrenta México.

