Luis Castilleja, antes un creativo despreocupado que buscaba éxito en Hollywood, es hoy El Temach, una figura omnipresente y polarizante en la “machosfera” latinoamericana. Con más de 11 millones de seguidores en diversas plataformas, su contenido, a menudo calificado de misógino e hipermasculino, ha generado un debate encendido sobre su impacto social. Para su hermana, Alex, la transformación es tan profunda que lamenta la pérdida del vínculo, afirmando que su hermano se ha convertido en una persona “completamente distinta” al ser humano que conoció.
Este fenómeno no es exclusivo de América Latina. Una reciente investigación del Servicio Mundial de la BBC ha puesto de manifiesto la alarmante expansión de la “machosfera” a nivel global, estudiando a quince influyentes de Asia, África y América Latina. En estas regiones, donde los avances en igualdad de género son relativamente recientes, los seguidores de estos creadores han llegado a triplicarse en los últimos tres años. Expertos sugieren que este contexto alimenta un creciente apetito masculino por contenidos que, como los de El Temach, prometen empoderamiento a través de una visión distorsionada de las relaciones y el rol de género, replicando incluso narrativas de figuras occidentales como Andrew Tate.
El Lado Oscuro del Empoderamiento: Contenido y Financiamiento
El Temach, junto a otros nombres como Andrew Kibe en Kenia, son pilares de este movimiento. Ambos han sido señalados por sus recurrentes ataques a madres solteras y por acusar a las mujeres de ser “cazafortunas” que manipulan a los hombres. A pesar de las evidentes críticas, ambos influencers niegan rotundamente que su contenido sea misógino, e incluso Kibe llegó a cuestionar la existencia misma del concepto. Lo que sí es innegable es el lucrativo negocio que han construido: la investigación de la BBC revela que están generando cuantiosas sumas de dinero gracias a sus plataformas y la viralidad de sus mensajes, convirtiendo la controversia en capital.
Para comprender el verdadero impacto de estos mensajes, la BBC obtuvo acceso sin censura a la actividad en redes sociales de jóvenes como Julián, un mexicano de la Generación Z. Su caso es revelador: a los 16 años, sus intereses se centraban en coches y desarrollo personal. Meses después, un video de El Temach apareció en sus recomendaciones, marcando el inicio de un profundo giro. Hoy, con 19, ha dado ‘me gusta’ a más de 3.000 videos de la “machosfera”. Julián expresa un sentimiento clave en el mensaje de El Temach: la percepción de que “el feminismo ha vuelto invisibles los problemas de los hombres”, una idea que resuena y atrae a miles de jóvenes.
La hermana de Luis, Alex, arroja luz sobre los orígenes de esta compleja figura. Cuenta que, tras estudiar teatro y buscar sin éxito una carrera como actor en Los Ángeles, Luis regresó a México después de una ruptura amorosa y dificultades laborales. Estos reveses personales lo habrían motivado a ayudar a otros hombres jóvenes a superar experiencias difíciles, iniciando en 2020 con contenido de desarrollo personal masculino. “Al principio fue muy noble la forma en que quería ayudar a otros hombres a sentirse valiosos y con autoestima”, recuerda Alex. Sin embargo, lo que comenzó como una iniciativa altruista, pronto “se torció”, derivando en lo que ella describe como un “complejo de Mesías”, donde Luis Castilleja se percibe a sí mismo como el salvador de los problemas masculinos.
Con información de: BBC Mundo.

