La Universidad de Guadalajara (UdeG) conmemoró el 136 aniversario del natalicio de Enrique Díaz de León, primer Rector de la institución en su etapa moderna, con un homenaje en el Paraninfo que lleva su nombre. La Rectora General, Karla Planter Pérez, destacó su defensa de la educación pública como un medio para ampliar las oportunidades y favorecer la movilidad social.
“Era un hombre que, ante todo, creía que la educación no podía ser un privilegio para unos cuantos. Cuando nace la Universidad, la ve como una oportunidad abierta para las y los hijos de las familias trabajadoras y para las juventudes que buscaban salir adelante”, expresó Planter Pérez.
La Rectora señaló que Díaz de León defendió una educación superior que, además de formar profesionistas, impulsara la formación de ciudadanos con compromiso hacia su comunidad.
“El propósito esencial de la educación superior es formar seres humanos dotados de sensibilidad, empatía, valores cívicos y un gran sentido de solidaridad. En el ideario de Enrique Díaz de León, el ejercicio profesional debe entenderse como un servicio público volcado hacia las causas de la comunidad”, señaló.
Díaz de León nació el 26 de septiembre de 1890 en Cerrito de Dolores, municipio de Pinos, Zacatecas. En Jalisco ocupó cargos como diputado local y federal, director de la Biblioteca Pública del Estado, director de la Preparatoria de Jalisco y de la Escuela Politécnica.
Su trayectoria quedó ligada a la UdeG el 12 de octubre de 1925, cuando tuvo un papel central en la refundación de la institución y asumió como su primer Rector en la etapa moderna. Ocupó el cargo hasta febrero de 1926 y después volvió a la Rectoría entre abril de 1927 y septiembre de 1928, así como en septiembre de 1931.
Planter Pérez señaló que las ideas de Díaz de León mantienen vigencia ante los retos actuales de la educación pública.
“Nuestros egresados deben ser ciudadanos conscientes y críticos, capaces de aportar soluciones basadas en el compromiso ético y social. Enrique Díaz de León entendió muy bien que el conocimiento transforma vidas y, si no, termina siendo un acto de soberbia. La educación otorga dignidad y la universidad pública debe latir siempre al mismo ritmo que su gente”, afirmó.
La ceremonia incluyó guardias de honor ante el retrato del ex Rector, con la participación de autoridades universitarias, representantes de la Federación Estudiantil Universitaria, maestros eméritos y familiares de Díaz de León.

