La Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) informó que mantiene una estrategia de saneamiento en el Río Santiago con una inversión federal superior a los 430 millones de pesos, a la que se suman recursos del Gobierno de Jalisco para la rehabilitación de colectores. El plan, explicaron autoridades, busca intervenir uno de los cuerpos de agua más contaminados del país mediante la ampliación de infraestructura de tratamiento y la reducción de descargas domésticas.
Durante una gira de supervisión por la cuenca Lerma-Santiago-Pacífico, el director del Organismo de Cuenca, Gustavo Figueroa Cuevas, explicó que las obras se concentran en el tramo entre Ocotlán y El Salto-Juanacatlán, una franja de aproximadamente 70 kilómetros con altos niveles de contaminación. En esa zona se construyen cuatro plantas de tratamiento y se amplían dos más, además de la instalación de colectores en distintos municipios.
Figueroa Cuevas señaló que el proyecto incluye el llamado Colector Soriana, en Ocotlán, con una inversión cercana a 49 millones de pesos y un avance superior al 78 por ciento. Añadió que la infraestructura permitirá canalizar cerca de 70 mil descargas domiciliarias hacia la planta de San Juan Chico, que actualmente opera por debajo de su capacidad. En conjunto, las acciones buscan eliminar alrededor de 400 mil descargas que hoy llegan al río sin tratamiento.
Las obras comenzaron en noviembre pasado y se prevé su conclusión en agosto de este año. En el caso de San Miguel Zapotitlán, en el municipio de Poncitlán, se construye una planta con capacidad de ocho litros por segundo y una inversión cercana a 22 millones de pesos. En ese punto se utiliza tecnología anaerobia y sistemas de bombeo, reactores y desinfección para cumplir con la normatividad ambiental.
En Juanacatlán, la planta de tratamiento se amplía de 40 a 60 litros por segundo con un sistema aerobio que incluye sopladores y clarificadores. Las autoridades señalaron que estas intervenciones buscan reducir contaminantes que afectan al río y a las comunidades cercanas.
Figueroa Cuevas indicó que cerca del 25 por ciento del agua que abastece al Área Metropolitana de Guadalajara pasa por esta cuenca, por lo que el saneamiento impacta también en la calidad del suministro. “Estas obras ayudarán a disminuir coliformes fecales y otros contaminantes. Estamos hablando no solo de sanear el río, sino de mejorar la calidad del agua para Guadalajara”, afirmó.
El funcionario agregó que se instalarán estaciones de monitoreo en tiempo real para detectar descargas contaminantes y que se mantienen trabajos con alrededor de 40 empresas de la zona industrial de El Salto-Juanacatlán para reducir emisiones mediante acuerdos técnicos. La operación de las nuevas plantas quedará a cargo de la Comisión Estatal del Agua, mientras se evalúa la incorporación de energía solar para su funcionamiento.

