Un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos hirió gravemente este domingo a un migrante venezolano en Austin, Texas, al dispararle por la espalda durante una parada de tráfico. El incidente, que tuvo lugar en la capital texana, ha generado preocupación y un llamado inmediato a la transparencia por parte de las autoridades locales y congresistas.
La víctima, un hombre de 29 años cuya identidad no ha sido revelada, fue trasladado a un hospital donde se encuentra en estado grave, aunque estable, según informó la jefa de policía de Austin, Lisa Davis. Davis aclaró que la policía local no formó parte del operativo ni del tiroteo, desvinculando a las fuerzas municipales del suceso que involucró directamente a la agencia federal.
Ante la situación, el alcalde de Austin, Kirk Watson, expresó su inquietud y solicitó la participación de la policía de la ciudad en la investigación, argumentando la necesidad de una perspectiva imparcial. Watson enfatizó que los residentes de Austin merecen sentirse seguros y que una pesquisa adecuada es crucial para fortalecer la credibilidad del proceso. En la misma línea, el congresista de Texas, Greg Casar, exigió una investigación completa e independiente, así como la publicación inmediata de las grabaciones de las cámaras corporales de los agentes, condenando la “maquinaria letal de deportación masiva” de ICE.
Este suceso se suma a una serie de incidentes con desenlaces fatales relacionados con operativos de ICE en otras ciudades de Estados Unidos. Casar comparó la situación con casos previos en Minneapolis y Houston, reiterando que la comunidad no guardará silencio frente a la actuación de la agencia federal. La repetición de estos episodios alimenta el debate sobre el uso de la fuerza y la necesidad de una rendición de cuentas en las operaciones migratorias.
Con información de El Universal.

