La artista chilena drag C-Pher impartió la clase magistral “El universo cinematográfico de C-Pher” en la Sala 3 del Conjunto Santander de Artes Escénicas, como parte de la edición 41 del Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG). La actividad se realizó bajo la moderación de Pavel Cortés, director del Premio Maguey, ante una audiencia reunida para conocer su trayectoria y visión del arte drag.
C-Pher relató su formación en una ciudad minera del norte de Chile, dentro de una familia conservadora. Señaló que su interés por la cultura otaku, los cómics y la interpretación marcó el inicio de su vínculo con la creación escénica. “Desde pequeño quería disfrazarme, hacer personas y sacar mi lado artístico. Yo no quería dedicarme a la minería, quería dedicarme al arte, pero mi familia temía mucho por mí, por mi futuro. A los 18 años decidí emigrar a Santiago de Chile y vivir de mi vocación”, relató.
En Santiago, la artista estudió pedagogía, ciencias sociales y diseño de vestuario, lo que fortaleció su desarrollo profesional. Su acercamiento al cosplay abrió el camino hacia el drag, disciplina que definió como un espacio de libertad creativa. “A diferencia del cosplay, en el drag encontré libertad creativa; no había que seguir nada de un personaje previamente construido, tú lo ibas formando. Tú le dabas identidad, y eso ha sido lo más valioso para mí. Ningún artista debe abandonar nunca su autenticidad, debe ser siempre fiel a uno mismx”, mencionó la ganadora del Premio Maguey Drag Icon.
La artista explicó que su participación en competencias y proyectos la llevó a integrarse a la escena internacional y posteriormente a México, país que describió como un punto central para el desarrollo del drag. “En México veía reconocimiento, aprobación y amor por mi trabajo. Amo a Chile, pero México me ha dado el reconocimiento que tanto busqué en mi país. México me abrazó y disfrutó de quién yo era, de mi trabajo”, afirmó.
Durante la sesión, C-Pher destacó la importancia del respeto hacia la disciplina drag y su dimensión artística. “Necesitamos que nos vean con respeto y dignidad; que entiendan que el drag no es un juego, hay un grande e importante esfuerzo en cada cosa que implica nuestra preparación. El entretener y hacer un show puede ser un curita al corazón para muchas personas”, expresó.
Al cierre de la actividad, la artista agradeció el reconocimiento otorgado por el festival y lo vinculó con la visibilización de la comunidad drag. “Este reconocimiento no es sólo para mí, sino para toda la comunidad drag. Es un abrazo, además, para aquel niño que no tenía nada más que una aspiración”, dijo.

