Cuatro colonias de Zapopan concentran las viviendas en venta con los precios más altos de México, con valores promedio de entre 44 y 53 millones de pesos, de acuerdo con el “Especial de vivienda” del Boletín de análisis económico de la Escuela de Negocios ITESO (ENI). Ayamonte, Villa Magna, Zotogrande y Residencial Los Frailes ocupan los primeros lugares del país en costo promedio de vivienda. Aunque Zapopan se ubica en el sitio 16 entre las ciudades con casas más caras, concentra las cuatro colonias con mayor valor residencial.
El análisis también señala que tres colonias zapopanas aparecen entre las 10 con las rentas más elevadas de México: Puerta Las Lomas, en el tercer lugar; Puerta del Bosque, en el quinto, y Puerta Plata, en el séptimo. En esas zonas, los alquileres van de 78 mil a 85 mil 600 pesos mensuales.
En contraste, el acceso a la vivienda representa un reto para gran parte de las familias debido a la diferencia entre sus ingresos y los precios del mercado. El boletín indica que el ingreso promedio de un hogar en México es de 21 mil 355 pesos al mes, mientras que para obtener un crédito hipotecario para una casa de un millón de pesos se necesita un ingreso de 30 mil 699 pesos mensuales. La simulación del ITESO considera un enganche de 20 por ciento, un plazo de 20 años, una tasa fija anual de 11.08 por ciento y un CAT de 13.4 por ciento.
Para una vivienda con precio mediano nacional de 4.27 millones de pesos, las familias requieren ingresos de 131 mil pesos mensuales. Si el inmueble tiene un costo promedio de 6.8 millones de pesos, el ingreso necesario aumenta a 208 mil 700 pesos. Jalisco ocupa el sexto lugar nacional por el costo promedio de renta, con 29 mil 432 pesos mensuales, y el cuarto lugar por precio de venta de vivienda, con 8.17 millones de pesos en promedio. Ambos indicadores superan las cifras nacionales: 27 mil 273 pesos de renta y 6.8 millones de pesos por vivienda.
Mireya Pasillas Torres, académica de la Escuela de Negocios del ITESO y responsable editorial del boletín, señaló que la vivienda no debe depender únicamente de la oferta y la demanda.
“Las decisiones de dónde vivir y dónde construir trascienden al propietario individual e influyen sobre la movilidad urbana, la provisión de infraestructura, la demanda de servicios públicos, los tiempos de traslado, la productividad y la sostenibilidad ambiental de las ciudades. Por ello, difícilmente puede considerarse un mercado cuyas dinámicas deban depender exclusivamente de decisiones individuales de oferta y demanda”, señala.
Ignacio Ponce de León, coordinador de la Licenciatura en Desarrollo Inmobiliario Sustentable del ITESO, consideró necesaria una política urbana de largo plazo para limitar la especulación inmobiliaria.
El estudio plantea impulsar una planeación urbana que favorezca la vivienda en zonas con infraestructura y servicios, además de generar esquemas de financiamiento más accesibles para las familias.

