Tras la intensa tormenta del sábado por la noche, personal del Gobierno de Guadalajara retiró 80 toneladas de basura, arrastre y muebles en diferentes puntos de la ciudad. Las brigadas intervinieron de inmediato y lograron restablecer la circulación vial, además de reducir riesgos de inundación en las zonas afectadas. En el paso a desnivel de Washington y 8 de Julio, la Coordinación General de Servicios Públicos Municipales extrajo 30 toneladas de residuos. Mientras tanto, en el vaso regulador El Dean, al sur de la ciudad, la Dirección de Obras Públicas retiró 50 toneladas de basura orgánica, plásticos y muebles que obstruían los canales de ingreso.
La autoridad municipal reconoció el esfuerzo de las cuadrillas que laboraron durante la noche y la madrugada. Sin embargo, advirtió que la infraestructura hidráulica y los operativos de limpieza resultan insuficientes sin la participación ciudadana. “El gobierno de Guadalajara hace un llamado a la corresponsabilidad ciudadana para que no tiren basura y muebles en la calle”, señalaron las autoridades. “Tirar basura en las calles, o utilizar los cauces y la vía pública como depósitos de muebles viejos, se traduce directamente en inundaciones que ponen en riesgo el patrimonio y la vida de las familias tapatías”. El gobierno agregó que en “menos basura” habrá “menos inundaciones”.

