El papa León XIV aterrizó este domingo en Argentina, iniciando una esperada visita apostólica que se extenderá hasta el próximo miércoles. Procedente de Uruguay, esta es la primera vez en casi cuatro décadas que un pontífice pisa suelo argentino, generando gran expectación en la nación sudamericana. A su llegada al aeropuerto Jorge Newbery de Buenos Aires, el sumo pontífice fue recibido por el presidente Javier Milei, su hermana Karina Milei, y representantes de la Iglesia católica local, marcando un encuentro de alto perfil.
Durante su estancia, León XIV tiene programado un intenso itinerario que incluye la celebración de tres misas multitudinarias, visitas a un hogar para personas con discapacidad y una cárcel, así como al emblemático santuario de Luján. Se anticipa que el líder de los católicos a nivel mundial abogue por los sectores más vulnerables, en un momento de particular sensibilidad social en Argentina, influenciada por las políticas de ajuste gubernamentales. Previamente, en Uruguay, el Papa había alzado su voz contra la violencia del narcotráfico y la pobreza infantil.
A pesar de las restricciones de acceso para el público y la prensa en los eventos iniciales, cientos de fieles se congregaron en las cercanías de los lugares que visitaría el Papa, manifestando su deseo de verlo y su esperanza de que su presencia traiga paz y unidad al país. La llegada de León XIV reviste una significación especial, no solo por ser la primera en casi cuatro décadas, sino también porque el pontífice regresa al continente donde ejerció como misionero y busca revitalizar la fe en la patria de su predecesor, Francisco, quien nunca volvió durante su pontificado.
Los primeros compromisos de León XIV en la capital argentina incluyen una parada en la plaza San Martín y una visita a la Casa Rosada, donde ofrecerá un discurso ante las autoridades y representantes de la sociedad civil. La gira del pontífice, que continuará hacia Perú, busca dejar un mensaje de reconciliación y esperanza en una región que lo acogió por casi dos décadas y que hoy lo recibe con una mezcla de devoción y expectación por los desafíos que su presencia podría abordar. La mayoría católica del país, según encuestas recientes, aguarda con fervor este acontecimiento.
Con información de El Universal.

