El monitoreo con cámaras trampa en el Área de Protección de Flora y Fauna Bosque La Primavera permitió confirmar la presencia de distintas especies de mamíferos y obtener información para fortalecer las acciones de conservación en las 30 mil 500 hectáreas que integran este ecosistema ubicado entre Zapopan, Tala, El Arenal y Tlajomulco de Zúñiga.
El Organismo Público Descentralizado (OPD) Bosque La Primavera mantiene un programa permanente de fototrampeo que permite identificar especies, conocer su distribución y evaluar las condiciones del hábitat sin alterar el comportamiento de la fauna silvestre.





Gabriel Vázquez Sánchez, encargado del OPD Bosque La Primavera, explicó que las cámaras sensibles al movimiento se colocan en distintos puntos del bosque para registrar principalmente mamíferos y generar datos que apoyen las estrategias de protección del área natural.
“Se logran ver registros, particularmente, de mamíferos en este monitoreo de fototrampeo, con cámaras que son sensibles al movimiento y son colocadas en lugares del bosque. La riqueza biológica es muy rica en estas 30 mil 500 hectáreas, y por eso insistimos mucho en que esta riqueza debe seguir siendo protegida”, puntualizó.
Los registros de 2025 y 2026 muestran mayor presencia de especies como el venado cola blanca (Odocoileus virginianus) y el pecarí (Pecari tajacu), cuya presencia indica condiciones adecuadas de alimento, agua y cobertura vegetal. También destaca el registro del guajolote silvestre (Meleagris gallopavo), considerado un indicador del buen estado de conservación del ecosistema.
El monitoreo también identificó ejemplares de coyote (Canis latrans), lince (Lynx rufus), zorrillos (Mephitis macroura), zorros grises (Urocyon cinereoargenteus) y coatíes (Nasua narica), especies que forman parte de la diversidad biológica del bosque.
La técnica de cámaras trampa utiliza sensores de movimiento e infrarrojos para documentar la presencia y comportamiento de animales en su entorno natural. Los datos obtenidos permiten detectar amenazas como la pérdida de hábitat o actividades humanas que puedan afectar a las especies, además de valorar acciones de restauración ecológica y conservación.
El OPD señaló que la información obtenida mediante el monitoreo confirma la función del bosque como refugio de fauna silvestre y corredor biológico para la conexión con otros ecosistemas de la región. Además, pidió a los visitantes respetar los senderos autorizados, evitar alimentar o molestar a los animales, no dejar residuos y reportar actividades que representen riesgos para el área natural protegida.

