• 29 julio, 2026

Antena Noticias

Estamos Más Cerca

Noboa Replica el Modelo Bukele en Ecuador, Pero la Violencia Sigue Imparable

porANTENAMASTER

Jul 29, 2026
Noboa Replica el Modelo Bukele en Ecuador, Pero la Violencia Sigue Imparable

Ecuador enfrenta una de sus etapas más críticas en materia de seguridad, a pesar de las drásticas medidas implementadas por el gobierno de Daniel Noboa. Tras la declaración de un conflicto armado interno el 9 de enero de 2024, que movilizó a las fuerzas armadas para neutralizar a 22 grupos del crimen organizado, el país vio un breve respiro que, lamentablemente, no se sostuvo. La inicial reducción de la violencia, particularmente en el ámbito carcelario, ha dado paso a un sombrío escenario. Cifras alarmantes de 2025 revelan un incremento del 30,48% en los homicidios, alcanzando los 9.216, a pesar de un descenso en las denuncias de extorsión y un ligero retroceso en los secuestros. Este recrudecimiento coloca a Ecuador en uno de los periodos más violentos de su historia reciente, generando interrogantes sobre la efectividad de la estrategia gubernamental.

Frente a esta escalada, el gobierno de Noboa ha optado por implementar una serie de políticas que recuerdan de cerca al controvertido ‘modelo Bukele’ de El Salvador. La militarización de la seguridad pública se ha acentuado, se ha impulsado la construcción de una megacárcel –conocida como la Cárcel del Encuentro– y se han extendido los estados de excepción, junto con un despliegue masivo de fuerzas de seguridad para retomar el control territorial. El propio presidente Noboa, en diciembre de 2025, justificó estas decisiones como pasos “difíciles” necesarios para “mirar de frente al narcoterrorismo”. Sin embargo, la persistencia y el aumento de la violencia sugieren que los resultados esperados no han llegado, y la estrategia oficial empieza a ser seriamente cuestionada por expertos y la opinión pública.

De la Estética a la Cruda Realidad: Las Limitaciones del ‘Bukelismo’ en Ecuador

La adopción del modelo salvadoreño en Ecuador, según analistas, parece haberse limitado más a una “estética” que a una solución estructural. Luis Córdova, investigador del Observatorio Ecuatoriano de Conflictos, critica la importación de una narrativa visual donde los criminales son expuestos “peor que animales” como un espectáculo de fuerza. Compara la ambiciosa megacárcel salvadoreña, el Cecot, con capacidad para 20.000 o 30.000 reclusos, con la Cárcel del Encuentro ecuatoriana, que apenas alberga a 740. Esta desproporción subraya una replicación superficial. Para Córdova, esta “estética del bukelismo” es “muy rentable” para la imagen de Noboa como un líder audaz, pero ha demostrado ser ineficaz para contener el crimen organizado más allá de la percepción pública.

Los especialistas enfatizan que las profundas diferencias entre Ecuador y El Salvador complican una simple réplica de modelos. Karen Sichel, criminóloga de la Universidad de Cambridge, señala la disparidad en la naturaleza del adversario: mientras El Salvador lidiaba con pandillas locales, Ecuador se enfrenta a “nodos de cocaína en el mercado global” con “financiamiento infinito”. El propio Noboa reconoció en abril la magnitud del desafío, describiéndolo como una “guerra” contra “mafias que mueven decenas de miles de millones de dólares al año”. A esto se suman las diferencias geográficas y demográficas: El Salvador es 13 veces menor y predominantemente urbano, mientras Ecuador posee una vasta y diversa geografía (Sierra, Costa, Amazonía, Insular) con extensas fronteras porosas y zonas de difícil acceso que facilitan las actividades ilícitas, convirtiendo a regiones como la Amazonía en enclaves estratégicos para el crimen organizado.

A pesar de que el presidente Noboa afirmó en abril que su gobierno mantiene “el control del territorio, de todo el territorio, de las cárceles y el control de nuestras fronteras”, también admitió que combatir a estos grupos, después de años de inacción estatal, “toma tiempo”. La cruda realidad estadística y el análisis de expertos sugieren que, más allá de la retórica y las medidas enérgicas de choque, el ‘modelo Bukele’ en Ecuador no ha logrado desarticular las redes criminales transnacionales ni frenar la espiral de violencia. El desafío que enfrenta el país es de una magnitud que exige una estrategia más compleja y adaptada a sus particularidades, que vaya más allá de la estética y aborde las raíces profundas de la inseguridad.

Con información de: BBC Mundo.