Verónica Ruffo Flores, hija del exgobernador Ernesto Ruffo Appel, se ha integrado oficialmente a la lista de aspirantes del Partido Acción Nacional (PAN) para la gubernatura de Baja California. Este movimiento cobra especial relevancia dada la situación legal de su progenitor, quien se encuentra detenido bajo acusaciones de liderar una red de tráfico de combustible, conocido como huachicol.
El anuncio fue realizado por Lizbeth Mata Lozano, presidenta estatal del PAN, durante una rueda de prensa el jueves 17 de septiembre. La incorporación de Ruffo Flores se produce tras la salida de otro contendiente, elevando a cinco el número total de precandidatos que buscan representar al partido en la próxima elección estatal. A diferencia de sus competidores, la aspirante tiene una trayectoria predominantemente empresarial, destacándose como fundadora y directora de Veritas Technology VR, una firma enfocada en tecnología educativa.
El perfil de Verónica Ruffo adquirió mayor visibilidad en los últimos meses, especialmente desde la detención de su padre en Ensenada el pasado 16 de julio. Desde entonces, ha sido la principal vocera de la familia respecto al caso judicial. Según la dirigente panista Mata Lozano, uno de los intereses centrales de Ruffo Flores al participar en la contienda interna es “encabezar la causa” de su padre, a quien describe como un “preso político”.
Esta dinámica interna del PAN se desarrolla en paralelo a los procesos de selección de otros partidos, como Morena, que ya definió a Julieta Ramírez; el PT, con Montserrat Caballero; y el PVEM, con Jorge Ramos. Verónica Ruffo deberá seguir los mismos pasos que los demás aspirantes panistas, que incluyen el registro formal, la participación en un foro ciudadano y someterse a mediciones internas para la selección final. Su postulación añade un elemento distintivo y polémico a la ya compleja carrera por la gubernatura de Baja California.
Con información de Proceso.

