Un hombre de 25 años fue detenido en la colonia Las Liebres, en San Pedro Tlaquepaque, por su presunta participación en un caso de maltrato y crueldad animal que dejó a dos perros con diversas lesiones. La intervención ocurrió después de un reporte canalizado por el C5 Jalisco, que alertó sobre posibles actos de violencia contra animales en un domicilio ubicado en el cruce de las calles Arboledas y Jazmín.


Al llegar al lugar, policías municipales recabaron el testimonio de una vecina, quien señaló que, tras una confrontación entre dos perros y un gato, un hombre reaccionó de forma agresiva contra los animales. De acuerdo con la versión proporcionada a las autoridades, uno de los ejemplares recibió golpes con objetos contundentes, mientras que dos caninos sufrieron heridas presuntamente causadas con un machete.
Durante la atención del reporte, los oficiales localizaron a los animales lesionados y solicitaron el apoyo de personal de Bienestar Animal del municipio. Posteriormente, establecieron contacto con el señalado y concretaron su aseguramiento sin que se registraran incidentes. El detenido se identificó como Carlos “N”. Especialistas de la Clínica de Bienestar Animal acudieron al sitio para brindar atención médica de emergencia a los perros afectados y trasladarlos a sus instalaciones para una valoración más amplia. Como parte de la atención inicial, recibieron analgésicos, antibióticos y limpieza de heridas. En las próximas horas se determinará si requieren procedimientos quirúrgicos adicionales para la reparación de las lesiones.
El hombre quedó a disposición de un agente del Ministerio Público de la Fiscalía del Estado, instancia que continuará con las investigaciones y definirá su situación jurídica.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de San Pedro Tlaquepaque, Mario Silva Orozco, afirmó que “ningún acto de crueldad o maltrato animal será tolerado en el municipio”, y exhortó a la población a denunciar cualquier caso de este tipo a través de la línea de emergencias 33 3050 3050, donde los reportes pueden realizarse de manera anónima.
De acuerdo con el principio de presunción de inocencia, la persona detenida conserva esa condición mientras no exista una sentencia firme emitida por una autoridad judicial.

