A escasas horas de que el balón ruede para dar inicio a la Copa del Mundo de Fútbol en México, la presidenta Claudia Sheinbaum ha sembrado la incertidumbre sobre la apertura del principal Fan Fest, ubicado en el emblemático Zócalo de la Ciudad de México. La decisión, según la mandataria, pende de un hilo y está supeditada a las condiciones que impongan las manifestaciones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), que mantiene un plantón en las inmediaciones de Palacio Nacional.
Durante su conferencia presidencial de este miércoles, Sheinbaum buscó transmitir un mensaje de calma, asegurando que “no hay ninguna preocupación” en cuanto a la seguridad de los aficionados con boleto para el Estadio Azteca. “Está todo bajo control”, afirmó, a pesar de reconocer la necesidad de recomendaciones específicas, como la de salir con antelación para evitar contratiempos. Sin embargo, su propia asistencia al Fan Fest del Zócalo, y la viabilidad del evento en general, quedaron en el aire, supeditadas al desarrollo de la protesta magisterial.
Alternativas y Estrategias ante la Incertidumbre
Consciente de la situación, la presidenta destacó la existencia de 18 sedes alternativas distribuidas por la Ciudad de México, planeadas con anticipación por la ex jefa de Gobierno – ella misma – donde los ciudadanos podrán disfrutar de los partidos de manera gratuita. Estas opciones refuerzan la capacidad de respuesta del gobierno federal ante posibles bloqueos o cierres. Sheinbaum indicó que la decisión final sobre su ubicación personal para ver la inauguración, así como la determinación sobre el Zócalo, se tomaría en las próximas horas de este mismo miércoles, manteniendo a la expectativa a millones de aficionados.
En cuanto a la seguridad general, que ha sido un punto de preocupación tras recientes bloqueos en vialidades importantes como Calzada de Tlalpan, la mandataria fue enfática. Garantizó “toda la seguridad” para turistas y residentes, subrayando el aumento del 12% en el turismo del año pasado a este, y la percepción de que “México está de moda”. Asimismo, descartó inquietudes sobre las obras en el Aeropuerto Internacional Benito Juárez, afirmando que la primera fase concluyó “en tiempo y forma y está funcionando muy bien”, buscando disipar cualquier sombra sobre la infraestructura y la capacidad logística del país para un evento de esta magnitud.
La atención se centra ahora en el anuncio oficial que el gobierno federal realizará esta tarde. La apertura o cierre del Zócalo para el Fan Fest no solo es una cuestión logística, sino un termómetro de la capacidad de conciliación entre la efervescencia deportiva de un Mundial y las legítimas demandas sociales. Mientras tanto, las 18 sedes alternativas se erigen como un plan B robusto, asegurando que la pasión por el fútbol encuentre su cauce en la capital mexicana, independientemente de las circunstancias en el corazón político del país.
Con información de: Nacional – Proceso.

