La capital del país y, por extensión, la nación entera, comienza a vibrar al ritmo del Mundial de Fútbol 2026, y la presidenta Claudia Sheinbaum no ha querido quedarse al margen de este fervor. Con un mensaje cargado de optimismo y cautela, la mandataria federal envió “pura buena vibra” a la Selección Mexicana, absteniéndose de pronósticos que, según ella, podrían “echarle la sal” al equipo nacional. En un tono de “amor y paz”, Sheinbaum manifestó el apoyo incondicional de su gobierno y de la ciudadanía, subrayando la importancia de la unidad en torno a este magno evento deportivo que, por tercera vez en la historia, tendrá a México como coanfitrión.
Desde Palacio Nacional, la jefa del Ejecutivo garantizó que la euforia mundialista será accesible para todos. Anunció que aquellos que no cuenten con televisión de paga tendrán la oportunidad de seguir los partidos de la Selección Mexicana de manera gratuita en 18 sedes habilitadas en la Ciudad de México. Esta iniciativa busca democratizar el acceso a la pasión futbolística, permitiendo que un amplio sector de la población se sume al apoyo al ‘Tri’. La presidenta anticipó una “muy buena inauguración” y recalcó el “espíritu mundialista, unidad por la selección, mucha buena vibra”, incluso reproduciendo videos al final de su conferencia matutina para contagiar el entusiasmo.
Más Allá de la Cancha: Los Desafíos Colaterales del Mundial
Sin embargo, la antesala del Mundial no está exenta de desafíos y polémicas que trascienden el ámbito deportivo. Por un lado, la presidenta Sheinbaum reconoció que la logística para el acceso a estas sedes y la celebración del evento en la capital podría verse influenciada por la decisión de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), que mantiene un plantón cercado a la sede presidencial. Asimismo, han surgido voces críticas desde familiares de personas desaparecidas, quienes rechazan que un organismo ya de por sí carente de recursos y con tareas pendientes sea desviado para atender las necesidades del torneo deportivo, aunque el comisionado de Búsqueda ha descartado que esto descuide su función primordial.
A nivel de la organización global, la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) también ha enfrentado obstáculos. En su estrategia antipiratería para el Mundial 2026, la FIFA solicitó ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) el registro de las marcas México 70 y México 86, junto con sus logos y mascotas. Estas solicitudes han sido impugnadas, y el instituto se encuentra analizando los argumentos antes de emitir una resolución. Este aspecto subraya la complejidad legal y comercial que acompaña a un evento de la magnitud de la Copa del Mundo, donde la protección de la propiedad intelectual es crucial.
A pesar de estas consideraciones logísticas y legales, el mensaje central de la presidenta Sheinbaum se mantiene firme: promover la unidad y el apoyo incondicional a la Selección Mexicana. La promesa de asegurar el acceso gratuito a los partidos en diversos puntos de la capital refleja un esfuerzo por consolidar el “espíritu mundialista” como un catalizador de cohesión social. Con la cuenta regresiva en marcha, México se prepara para recibir al mundo y, sobre todo, para arropar a su equipo nacional con “toda la suerte” y la “buena vibra” necesarias para dejar una huella memorable en su propia casa.
Con información de: Nacional – Proceso.

