Especialistas del Hospital Civil de Guadalajara advirtieron que el diagnóstico tardío de la enfermedad inflamatoria intestinal puede extenderse hasta cinco años y elevar el riesgo de complicaciones severas, hospitalizaciones y afectaciones en la calidad de vida. En el marco del Día Mundial de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal, que se conmemora el 19 de mayo, señalaron que este padecimiento afecta a más de cinco millones de personas en el mundo.
Durante una rueda de prensa, el gastroenterólogo del Hospital Civil de Oriente, Carlos Zacapantzi Carrillo, explicó que la enfermedad inflamatoria intestinal agrupa trastornos gastrointestinales como la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn. “Ambas enfermedades son importantes porque más de cinco millones de personas a nivel mundial viven con esta enfermedad y, lamentablemente, como es muy compleja, el diagnóstico puede llegar a tardar hasta cinco años en realizarse”, declaró.
Indicó que entre los síntomas más frecuentes se encuentran el dolor abdominal persistente, la diarrea con o sin sangre y manifestaciones extraintestinales que afectan articulaciones, ojos y piel. Añadió que el diagnóstico requiere una evaluación integral. “El diagnóstico no es sencillo. Tenemos que evaluar la clínica del paciente, alteraciones bioquímicas en sangre y heces, estudios de imagen como tomografía o resonancia; ultrasonido intestinal, además de endoscopia y colonoscopia, y, finalmente, el estudio histopatológico. Sumando todos estos puntos, podemos llegar a una conclusión de enfermedad inflamatoria intestinal”, explicó.
El médico adscrito al Servicio de Gastroenterología del Antiguo Hospital Civil “Fray Antonio Alcalde”, Juan Manuel Aldana Ledesma, señaló que el tratamiento debe incluir distintas especialidades médicas y enfocarse en el bienestar integral del paciente. También alertó sobre las complicaciones a largo plazo, entre ellas el cáncer de colon y otras neoplasias gastrointestinales. “El máximo miedo en estas enfermedades es llegar a tener algún tipo de cáncer. Una inflamación crónica puede llevar a una ruta más rápida hacia el cáncer de colon, con lesiones más difíciles de detectar. Por eso se requiere vigilancia más frecuente que en la población general”, indicó.
Los especialistas identificaron como factores de riesgo la predisposición genética, el tabaquismo y las alteraciones en la microbiota intestinal. Además, señalaron que estos padecimientos pueden aparecer desde edades tempranas y suelen presentar mayor agresividad en personas jóvenes.
Finalmente, exhortaron a evitar la automedicación y el consumo de suplementos sin supervisión profesional. “Tenemos que tener mucho cuidado con los suplementos y con quién los prescribe. Pueden alterar la microbiota, causar inflamación, e incluso provocar brotes en pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal. Lo ideal es que sean indicados por un profesional de la salud”, señaló Aldana Ledesma.
Los especialistas coincidieron en que la detección temprana, el apego al tratamiento y un enfoque integral constituyen elementos fundamentales para mejorar el pronóstico de la enfermedad.

